viernes, julio 17, 2009

Poema de solfeo con mujer

Te inventé hace dos mil años cuando
el juego de las manos no existía
cuando eran pálidos los colores del
deseo.
Hoy soñamos bajo el tiempo que detiene
la brisa marinera del ayer
Insistiendo en encontrar
el código secreto de las tempestades
el último beso de los cuerpo en desande
la última lágrima de un domingo soleado
Viviendo el paradero del calendario
Deshojando las tardes como margaritas
Encontrando el pétalo indicado
mientras el viento se entretiene
con su música amarilla.
Solos los dos esperando el amanecer
fabricando la rosa con tu rojo
con mi vino
con tu espera
con mi afán
Silenciando el roce para que
los vecinos no despierten.
Juan Francisco Remolina Caviedes

2 comentarios:

Troba dijo...

poema de jardin!
besos

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Es de los mejores poemas que le leído a Francisco, y he tenido la suerte de compartir con él en Tras las huellas del poema, en los cine-foros, la angustia de escribir y quedarnos sin palabras. Qué haríamos sin ellas, si nos oxigenan.
Un beso. Sidney