Sigues tratando de engañarme
De hacerme creer que no me quieres
Y No te das cuenta que te hieres
Esforzándote por tu amor no darme.
Ese reclamo que me hiciste, anodino
Superfluo, vano e insensato
¡¿No ves que a tus ojos me subordino
Y que queda sobrando tu alegato?!
Surges como todo, de la nada.
Igual que surge de la montaña la luna
De que estás enamorado, no me queda duda alguna.
Pero así como viene, Se me marcha
Dejando ese mismo sabor a desencanto
Y deja sobre mi almohada la escarcha,
Fría y plateada de mí llanto.
Nuestro tiempo va pasando
Como las estrellas por tu cielo
Y mientras las nubes van llegando
Por el frio de tu ausencia me hago hielo.
0 comentarios:
Publicar un comentario